Como contribución a la XIII Bienal de La Habana, y anticipo de la celebración del 500 aniversario de la ciudad este otoño, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) inaugura cinco muestras sobre arte, historia y cultura cubanas.

Bajo el tema «La posibilidad infinita: pensando en la nación», las exposiciones abordan temas que van desde cuestiones de raza a la larga sombra del azúcar.

Wifredo Lam, «Huracán,» 1945.
Cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

Curada por el director del MNBA, Jorge Fernández Torres, con María Lucía Bernal, El espejo de las enigmas. Apuntes sobre la cubanidad es una introducción al resto de los muestras. Tomando como punto de partida el Diario de Campaña de José Martí, y la obra de Wifredo Lam y Ana Mendieta, la exposición abre una discusión creativa sobre temas como el arte, la sociedad y la política cubanos.

Ana Mendieta, «Ñañigo Burial,» 1976, instalado en 112 Greene Street, Nueva York, 1976.
Cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes, Havana.

Presentado en los espacios de la galería de la planta baja del edificio, Museos interiores presenta obras de algunos de los artistas más aclamados de la isla, entre ellos Los Carpinteros, Carlos Garaicoa, René Francisco Rodríguez, José Manuel Fors, José Villa y Kcho. Las piezas son adquisiciones recientes a la colección patrimonial.

Carlos Garaicoa, «Partituras,» 2017, instalado en Azkuna Zentroa, Bilbao, 2017.
Cortesía de Artishock.

Curada por Corina Matamoros en colaboración con el Centro Wifredo Lam, la muestra presenta a algunos artistas que recuerdan sus propias historias creativas, como es Taller de reparaciones de René Francisco. Otros continúan explorando temas que les han interesado durante mucho tiempo, como Partitura de Garaicoa, una instalación de sonido de 2017 que destila la música callejera de Madrid y Bilbao, otro enfoque para comprender las ciudades y su evolución.

Los Carpinteros, «Irma y Andrew» (detalle), 2018, de la serie «Alacenas».
Cortesía de Galerie Peter Kilchmann.

Otros artistas, como Los Carpinteros, abordan temas y eventos contemporáneos. Creada después de una devastadora serie de tormentas, Irma y Andrew (2018) es parte de la serie Amacenas. Una de las últimas obras que los artistas hicieron como dúo, la pieza es un conjunto de armarios de cocinas maltratadas, con el implacable rugido de huracanes aparentemente contenidos en su interior.

La exposición Isla de azúcar presenta una ecuación simple: “la historia de una industria para interpretar la historia de un país”. Junto con las obras de arte, la muestra utiliza fotografías de prensa, carteles, caricaturas, obras teatrales y otros temas y expresiones culturales.

Douglas Pérez, «Economía sustenable,» 2017.
Cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

Desde las pinturas del siglo XIX de Eduardo Laplante hasta la sátira de Rafael Blanco y las fotografías de Enrique de la Uz, las 100 obras de la muestra cuentan la historia de la isla desde la perspectiva azucarera.

Más allá de utopia. Las relecturas de la historia adopta un enfoque intergeneracional para reevaluar las tradiciones de larga data y los símbolos más preciados. La muestra comienza con imágenes tradicionales de la época colonial, eliminando el romanticismo que a menudo impregnaba estas representaciones. Las obras en exhibición incluyen dos lienzos relacionados de José Manuel Mesías que «corrigieron» una pintura de 1908 que representa la muerte de Antonio Maceo, el segundo al mando del Ejército de Independencia de Cuba, en 1896.

La instalación por José Manuel Mesías consiste en dos lienzos, en este foto instalado en Factoría Habana en 2017. En primer plano,  «Hortus conclusus, estudio de las plantas en la mitad inferior de la pintura base»; en la parte posterior: «Rectificaciones a la obra de Armando Menocal ‘La muerte de Maceo'».
Cortesía de Factoría Habana.

Nada personal analiza, a través del arte, uno de los problemas más complejos de la sociedad cubana: la raza y el racismo. Sobre “Liberados de las cronologías”, escriben los curadores Roberto Cobas Amate y Laura Arañó Arencibia, se “entreteje una historia que ahora comienza con el peso de la historia sobre la piel de Carlos Martiel, las desgarradoras telas de Juan Roberto Diago y se expande hasta los personajes de Víctor Patricio Landaluze y la pintura de Vicente Escobar”.

Victor Patricio Landaluze, «Día de los reyes en La Habana», ca. 1860–1880 
Cortesía del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

La exposición incluye pintura, dibujo, instalación y video arte, con un enfoque en «las primeras manifestaciones del conflicto interracial y su evolución hasta el momento presente».

Las cinco exposiciones debutarán en el MNBA justo antes de la apertura de la Bienal el 12 de abril.

Además de las exposiciones, el museo proyectará Resistencia, un documental sobre Ben Jones, un artista afroamericano radicado en Nueva Jersey con profundas raíces en Cuba. Dirigida por la cineasta cubana Danila Ilisástigui Avilés, la película se proyectará en el anfiteatro del Edificio de arte universal, el sábado 13 de abril a las 11 a.m.