Desde su estreno en la Bienal de La Habana 2012, la exposición Detrás del Muro ha sido una de las favoritas entre los habaneros y los visitantes de la Bienal. En una entrevista por correo electrónico (editada a lo largo), el comisario y productor Juan Delgado, habló sobre la edición de este año y la expansión del papel del proyecto en la escena artística cubana.

¿Cómo caracterizaría esta edición de Detrás del Muro? ¿Qué hay de nuevo?

Este año será el inicio de una proyección de trabajo nueva para el equipo de Detrás del Muro: el proyecto sociocultural dedelmu. Dedelmu ya no es solamente una intervención del malecón en períodos de bienales, sino que estamos trabajando en la promoción del arte, y en el diálogo y la educación respecto a la comunidad.

Consecuentemente esta nueva edición presta más atención al proceso de retroalimentación que se entabla entre nuestra propuesta y la gente, que a la inserción del arte en el espacio público propiamente dicho. El carácter procesual estará más definido, no solo en las obras que serán producidas por los artistas o en los talleres que realizaremos, sino, en el conjunto, en su totalidad. Haremos en esta ocasión un despliegue total de lo que Detrás del Muro es, ante, durante y después del evento.

Es decir, será posible participar de los procesos de montaje, implicarse en las acciones que realizaremos, en las performances, en los talleres, en todo.

Participantes en un taller comunitario organizado por Nereida García para la segunda edición de Detrás del Muro en 2015, explorando el arte de Ana Mendieta.
Cortesía de ddm.com.

En esta ocasión dedelmu se extenderá a nuevos espacios cercanos al malecón tradicional, en la Avenida de Puerto, el Prado, el Callejón de los Peluqueros, el solar de La California y la barriada Colón.

Además, nuestra exposición no acaba con la Bienal el 12 de mayo, sino que continúa hasta el mes de noviembre, como parte de las actividades artísticas elegidas para formar parte de las celebraciones por el 500 aniversario de La Habana.

En este momento, ¿cuántos artistas están programados para participar en Detrás del Muro 3? ¿Cuántos artistas cubanos en la isla? ¿Cuántos artistas cubanos del extranjero? ¿Cuántos de otros países?

Pues ahora son 71 artistas de nueve países los que participan en el proyecto, casi un tercio más que los que participaron en la edición de 2015.

Cerca de 40 artistas internacionales forman parte de nuestra edición este año, entre ellos, la peruano-americana, Grimanesa Amorós; los mexicanos José Dávila y Javier Marín; el francés Laurent Grasso; el español David Magán.

Representación por Grimanesa Amorós de su escultura de luz, “Mariposa dorada”.
Cortesía de dedelmu.com.

Los artistas cubanos en la diáspora también forman parte imprescindible de nuestra muestra, no olvidar nunca las esencias fundacionales de Detrás del Muro y su propio nombre que convida a abrir puertas y ventanas sobre ese mismo muro. En esta ocasión estarán nuevamente Nereida García y Carlos Martiel, Juan Milanés y Emilio Pérez; por vez primera: Aimée Joaristi, Enrique Martínez Celaya, entre otros.

Son cerca de treinta artistas cubanos, en su gran mayoría radicados en la isla.

¿Podrías hablar sobre unas de las obras de artistas en la isla?

Tenemos la impresionante escultura de Roberto Fabelo, una morfología dantesca que nos llama la atención sobre las principales problemáticas de la cotidianidad. También la intervención que hará Pedro Pablo Oliva del Hotel Terral con una selección de lienzos y de bronces.

La performance de Jorge Otero, sugerente invitación a conciertos fundamentalmente naturales. Destacan también los proyectos de otros artistas Premios Nacionales de las Artes Plásticas tales como Pedro de Oráa y Eduardo Ponjuán.

Representación por Duvier del Dago de su proyecto “Líneas en el horizonte” de la serie “Sobremesa”
Cortesía de dedelmu.com.

Nos acompañan también en esta edición Rachel Valdés, Duvier del Dago y Arlés del Río. Se suman Ariamna Contino, Alex Hernández son un site specific, Adrián Fernández con una pieza escultórica extraordinaria, Susana Pilar Delahante con una performance.

José Ángel Vincench y Leonardo L. Roque, cada uno con un mural, Pablo Rosendo además. También Ernesto Rancaño con una sorprendente instalación, así como Felipe Dulzaides, que propone una obra muy atinada. Esos son solo algunos ejemplos.

Representación por Felipe Dulzaides de su proyecto “Perspectiva limitada”.
Cortesía de dedelmu.com.

Ahora mismo estamos produciendo muchas ideas. La ciudad ofrece una trama. Y nuestros artistas, inquietos, quieren profundizar en ella, aportando accidentes visuales que tengan suficiente capacidad para aliviar la mirada del habitante y seducir a los visitantes. Pero no es asunto de puro formalismo, sino, tributo, aporte, esfuerzo, consagración, compromiso.

¿Y los artistas extranjeros?

Los artistas extranjeros, por otra parte, han presentado proyectos directamente relacionados con nuestro contexto arquitectónico y cultural. Tenemos luz, ambientes maravillosos, nuevos espacios constructivos, murales, acciones comunitarias interesantísimas.

Existe de fondo, un proceso de comprensión muy bien orientado, a la misma vez, una perspectiva diferente sobre el mundo, más fresca, más global, más desprejuiciada. Y esa perspectiva nos nutre de manera súbita.

Me encantaría hablar sobre las obras con que llegan Javier Marín, José Dávila y Laurent Grasso, pero me guardo un poco de sorpresa para la inauguración, porque sé que son piezas sobre las cuales todos querrán hablar.

Muchas de las obras de las ediciones anteriores de Detrás del muro han tenido un aspecto participativo o performativo. ¿Podrías hablar sobre unas obras en la edición de este año que utilizan esas dinámicas?

Rachel Valdés, “Proyecto de realidad. Cubo azul”, presentado en Detrás del Muro en 2015, durante la XII Bienal de La Habana.
Cortesía de Artpulse Magazine.

Son paradigmáticas de ediciones anteriores el feliz cubo azul de Rachel Valdés, “Fe” de Adonis Flores, la performance de Magdalena Campos “Llegó Fefa”, el taller de Nereida García y de Owenna Fogartti, entre otros muchos ejemplos.

Todas y cada una de las obras que se instalan en el Malecón ganan en participación a veces hasta de manera involuntaria.

No obstante, este año todas y cada una de las obras explota lo interactivo como cometido principal, en menor o mayor medida. Las obras trabajan estrechamente con estrategias como el site specific, la intervención artística, el diseño arquitectónico, el rejuego con los espacios, pero también, el diálogo directo con el público.

Representación por Arlés del Río de su proyecto “Transfusión” .
Cortesía de dedelmu.com.

De un lado, la pieza Transfusión de Arlés del Río, que es lúdica por excelencia. Y en el otro extremo, la obra de Grimanesa Amorós, impresionante instalación luminosa que, al final, es un acto puramente contemplativo. Entre ambos extremos tenemos muchas formas de diálogo, incluidos los talleres sociales, que en esta edición tendremos siete experiencias, entre ellos talleres de creación literaria, de fotografía, de arte.

Detrás del Muro trabaja con un contexto muy específico, lleno de vértices y vórtices. Es un error ignorar esto, o, por el contrario, aprovecharnos de esto. En la esencia de nuestro proyecto este año está investigar el contexto que nos da sustento. Ya la interactividad no es solo juego, coqueteo, fruición o provocación. Es primordialmente, negociación, diálogo, provecho común, sostenibilidad.

Cuéntanos sobre los artistas cubanoamericanos que participarán este año.

El hecho de que Emilio Pérez vuelva a estar con nosotros y Enrique Martínez Celaya se inicie como parte de la familia dedelmu es uno de los mayores regalos que me ha dado la tercera edición de Detrás del Muro. No tengo palabras para agradecer a ellos y otros como Nereida García, Rubén Millares y Antonia Wright.

Enrique Martínez Celaya, “The House of Almost in Habana,” boceto de su instalación propuesta para Detrás del Muro.
Cortesía de Studio EMC.

La presencia de artistas cubanoamericanos es el mensaje claro de que en el arte no existen muros geográficos y que si existen es para exponer sobre, delante o detrás de ellos, según como se mire.

¿Podrías hablar sobre el tema para esta edición, “escenario líquido”? ¿Cómo se relaciona esta frase con las obras de arte que estarán a la vista?

Nadie mejor que Elvia Rosa Castro, parte imprescindible del nacimiento, crecimiento y existencia de Detrás del Muro para responder a esa pregunto, por ello me valgo de sus palabras:

“La idea Escenario Líquido no intenta retomar el mar, como muchos pensarán. El mar, cuando se trata de Cuba, más aún con nuestro proyecto, está siempre latente, incluso cuando se intenta ir en contra suya o ignorarlo. Es inevitable. Ahora mismo es, junto al cielo, la dimensión exacta de la escala del espacio físico-simbólico con el que trabajamos.

Courtesy dedelmu.com

Escenario Líquido se refiere a dos elementos básicos: por una parte, a la fluidez del contexto-espacio con el que trabajamos, con dinámicas muy intensas e incontrolables; por otra parte, a la fluidez que conlleva la presencia del arte en este espacio, a los cambios que ocurren sobre la madeja de toda obra aquí instalada, a la vivacidad que adquiere cada obra aquí, que por muy estática que sea, siempre propone su proceso de desdoblamiento ante el espectador como un proceso vivo.”

¿Es la primera vez que Detrás del muro es una parte oficial de la Bienal, no un proyecto de corolario?

Detrás del Muro siempre ha tenido excelente visibilidad. En parte por la naturaleza misma de nuestro proyecto y por el éxito que siempre hemos tenido. En 2012 fuimos proyecto oficial de la Bienal de la Habana y en 2015 fuimos Proyecto Colateral de la Bienal de La Habana. En esta nueva edición, somos proyecto oficial de la Bienal de la Habana nuevamente.

En nuestra web www.dedelmu.com, contamos con un repositorio informativo y actualizado de nuestro trabajo; les invitamos que nos visiten, además de nuestras páginas oficiales en Facebook e Instagram.

¿Tiene algún pensamiento final?

Defendemos al arte como una oportunidad para transformar la manera en la que los seres humanos interactuamos en el espacio público. No en balde hemos sido invitados, además, a celebrar el 500 Aniversario de nuestra capital por la Oficina del Historiador, ofrecimiento que nos permitirá extender en tiempo y espacio nuestro gesto de gratitud hacia esta maravillosa ciudad. Además, algunos de los artistas extranjeros que participan en nuestro proyecto han decidido donar sus obras a la Ciudad, ante lo cual estamos muy contentos y orgullosos.

Todavía queda mucho por hacer.