Escondido en un rincón de la Biblioteca de la Universidad de Miami, la Colección Herencia Cubana (Cuban Heritage Collection, CHC) es el mayor archivo de materiales sobre estudios cubanos fuera de Cuba. Sobre Cuba y la diáspora cubana, los fondos de la CHC incluyen libros, manuscritos, cartas, publicaciones periódicas, materiales de archivo, objetos de arte y documentos históricos raros.

Elizabeth Cerejido es la recién nombrada Presidenta de Esperanza Bravo de Varona. Ella conversó con Rosa Lowinger sobre la misión y los objetivos de la CHC, planes para desafiar las narrativas tradicionales sobre la diáspora cubana y modificar la forma en que la colección se percibe, más allá de las barreras académicas.

Elizabeth Cerejido en el laboratorio de conservación de la Biblioteca de la Universidad de Miami con ejemplos de los libros de artistas en la CHC.
Foto: Rosa Lowinger para Cuban Art News.

Primero, su título oficial es “Presidente de Esperanza Bravo de Varona”. ¿Quién fue Esperanza Bravo de Varona?

Me alegra que lo preguntes, porque quiero resaltar su importancia en la fundación de esta colección. Esperanza era una de las cinco bibliotecarias cubanas contratadas en la UM en la década de 1960; y ella imaginó una colección cubana con su propio departamento dentro de la biblioteca.

El Pabellón Goizueta, donde se encuentra hoy la CHC, es la realización de esa visión. Nuestro personal está formado por un bibliotecario, un archivista, un asistente de archivo y un coordinador del programa.

Entrada al Pabellón Goizueta en la Biblioteca de la Universidad de Miami, hogar de la Colección Herencia Cubana.
Cortesía de CHC YouTube.

Tenemos la suerte de contar con Gladys Gómez-Rossié, una de las socias fundadoras de CHC, como encargada de Relaciones con la Comunidad, y francamente la que mejor conoce la colección. ¡Ella sabe cómo encontrar nuestros tesoros escondidos!

La Fundación Goizueta también otorga un Programa de Becas para Graduados y dirige la conferencia bienal New Directions in Cuban Studies, que tendrá lugar en octubre de 2019.

¿En qué se centran las colecciones?

La CHC es la colección más completa de materiales sobre Cuba, desde el período colonial hasta el presente, fuera de la isla, y el mayor inventario de materiales sobre la diáspora cubana en todo el mundo. Tenemos fortalezas en historia, historia del exilio, materiales afrocubanos y de artes visuales que cubren todos los períodos.

Un grupo de mambises cruzando un río, 1895–1898.
María Gómez Carbonell Photograph Collection, courtesy Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

Por ejemplo, tenemos “Mambises marchando”, una de las primeras fotografías que documentan a los mambises: combatientes en las guerras cubanas por la independencia. Y tenemos la colección Lyceum Lawn & Tennis Club, 1929–1986. Ese fue un espacio de exposición y centro cultural en La Habana, dirigido por mujeres, donde muchos de los artistas de vanguardia mostraron sus obras por primera vez.

Nuestra colección Lydia Cabrera, que es una de las más consultadas, contiene dibujos, correspondencia, manuscritos de sus obras, notas de campo, entrevistas, fotografías, ilustraciones, objetos de ella y recuerdos que influyen en todas las disciplinas. Tenemos un manuscrito original ilustrado de Arere marekén: Cuento negros, con ilustraciones de [la artista rusa] Alexandra Exter, con quien Cabrera estudió pintura en París.

Amelia Peláez y Lydia Cabrera en ruta a Europa a bordo del Majestic, Monaco, 1930.
Lydia Cabrera Papers, cortesía de Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

Una edición facsímil de esta publicación, junto con otros materiales de Lydia Cabrera, se encuentra actualmente en exhibición en la Americas Society en Nueva York, en Lydia Cabrera and Édouard Glissant: Trembling Thinking.

Hemos agrupado maravillosamente los dibujos teatrales de Leandro Soto, quien es conocido como uno de los primeros artistas de performance de Cuba, asi como cada periodiquito que alguna vez ha sido publicado por cubanos en el exilio, en cualquier parte del mundo. El más reciente se titula El Kentubano, publicado por una creciente comunidad de cubanos en [el estado de] Kentucky.

Leandro Soto, Esbozo de vestuario para el personaje “Jacinto” de la obra “Los fantasmas de Tulemón”.
Leandro Soto Papers, cortesía de Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

Llegar a este punto requería un enfoque amplio de la historia cubana. Ahora, podemos ser más estratégicos, al complementar las áreas de fortaleza de la colección por las que somos bien conocidos, y al apuntar a áreas en las que sabemos que necesitamos crecer. En los últimos años, por ejemplo, hemos aumentado enormemente nuestros materiales sobre estudios afrocubanos.

Cuéntanos un poco sobre el programa Goizueta de becas para graduados.

Cada año académico, recibimos a una docena de becarios graduados de las mejores universidades de todo el país. El programa se estableció en 2010 y su misión es apoyar las investigaciones de tesis de posgrado. Yo mismo fui compañera de la CHC hace un par de años.

Foto promocional de la Orquesta Anacaona, ca. 1940. La primera orquesta femenina de “Son” cubano, la Orquesta fue fundada por Concepción Castro y sus hermanas, Argimira, Caridad, Ada, Olga, Alicia, Ondina y Xiomara.
Courtesía de Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

Los becarios obtienen fondos de 1 a 3 meses y tienen su propio espacio aquí en la biblioteca. El trabajo culmina en una presentación que está abierta al público pero que está dirigida principalmente a profesores y estudiantes. Comencé un proceso de reunión informal con los becarios en mi oficina para saber qué áreas consideran que deberíamos estar recolectando.

En ese sentido, se convierte en una relación recíproca, donde aprendemos tanto de su investigación y experiencia aquí como ellos nosotros a través de nuestras colecciones.

¿En qué temas tienden a interesarse?

La mayoría está interesada en la historia, las ciencias sociales y la religión, en particular la religión afrocubana. El género también es un área de investigación en crecimiento. Por ejemplo, a principios de este año tuvimos un compañero cuyo trabajo analizó el papel que desempeñó el género en la forma en que las mujeres fueron detenidas y procesadas durante el Mariel. Acabamos de tener un compañero de Japón que estaba buscando en la colección de Lincoln Díaz-Balart su investigación sobre la política de exiliados cubanos.

Estoy constantemente animado por el alcance de los temas de investigación de los becarios, y también aprendo de sus colecciones.

La exposición ahora presenta libros hechos por Ediciones Vigía de Matanzas.

Cuando me uní al proyecto, el personal ya tenía una idea para mostrar los libros de artista, y colectivamente nos dirigimos a Vigía. Enseguida supe que una exposición de Vigia era una gran idea, pero tenía que apoyar una premisa central. De ahí surgió el enfoque en las representaciones de mujeres.

Detalle interior de “Ana Mendieta”, 2004. Texto de Nancy Morejón, diseño, dibujos y caligrafía de Rolando Estévez Jordán, traducción de Linda Howe. Ediciones Vigía.
Cortesía de Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

Ha sido un esfuerzo colectivo, y muy importante el no centrarnos en la artesanía y la materialidad, que son tan fundamentales para la estética de Ediciones Vigía. En su lugar, quería mostrar lo que significa esta colección en términos de producción cultural cubana y explorar el papel del libro de artista o libro hecho a mano en un archivo como el nuestro.

Para ese fin, estamos invitando a un grupo de bibliotecarios y curadores de colecciones de libros de artistas de instituciones como Princeton, UC Berkeley y el Centro de Rescate de la Universidad de Texas en Austin, entre otros, para un debate con el fin de explorar estos temas con mayor profundidad. También organizaremos una serie de conversaciones con profesores y artistas locales cuya práctica incluye la creación de libros.

La CHC tuvo un papel pionero en la recopilación de estos materiales, que comenzó en 1985. Tenemos 500 ejemplos, más que cualquier otra institución fuera de Cuba.

Usted mencionó su interés en desarrollar un archivo de artistas cubanos.

Ese es uno de mis principales objetivos. La colección ya tiene una buena base de materiales sobre las artes visuales: archivos verticales de artistas y catálogos de exposiciones, en Cuba y en todo el mundo. La idea es crear el espacio intelectual, a través de un archivo, para explorar la gama de temas críticos que afirman la práctica artística, y especialmente un espacio para el estudio de la historia del arte cubanoamericano o de la diáspora cubana. Realmente no hay otro espacio institucional como este aquí.

Lo que es importante destacar sobre la CHC en relación con otras instituciones que recopilan materiales similares, como el Archives of American Art del Smithsonian, es el contexto que proporcionamos y la frecuencia con la que se consultan nuestros materiales. Los documentos de los artistas cubanoamericanos aquí son consultados como en ningún otro lugar donde puedan existir principalmente como depósito.

Pablo Cano, Illustración para “Tía Carmela, A Cuban Tragicomedy,” 1992–93.
Cuban Museum of Arts and Culture Records, 1762–1998, cortesía de Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries, Coral Gables, Florida.

Las investigaciones, las exposiciones y los programas públicos promueven más conexiones interdisciplinarias. Activar estos archivos y materiales, verlos y utilizarlos, es fundamental para mi visión.

¿Cuáles son algunos de tus otros objetivos para el archivo de artistas?

Para mí, el archivo del artista tiene que venir con un espacio paralelo para el debate, donde podamos hablar sobre la producción cultural cubana y cubanoamericana de manera que desafíe las narrativas existentes. Esperemos que eso motive a los artistas a donar sus obras o nos permita adquirirlas.

También quiero organizar una serie de programas en torno a las muchas funciones del archivo. Esto también brindará la oportunidad de conectarse con otras colecciones de “estudio de área”, como el Centro de Estudios Chicanos en UCLA y el Centro de Estudios Puertorriqueños en NYU.

¿Prevén colaboraciones con esas instituciones? U otros museos?

El Lowe Art Museum [en la Universidad de Miami] se ha comprometido a trabajar con nosotros en un programa en el 2020 que analizará la producción cultural visual cubana y cubanoamericana durante el período del Mariel, tanto dentro como fuera de la isla.

Realizo la curaduría con Ibis Hernández, curadora con sede en Cuba que forma parte del equipo de la Bienal de La Habana. Esta es una idea que se originó con el proyecto Diálogos en el arte cubano que curé en 2015–2016.

Lázaro Saavedra, Yornel Martínez y Felipe Dulzaides, artistas de La Habana, en la Cuban Heritage Collection como parte de la programa Diáologos en el arte cubano. Con ellos: Gladys Gómez-Rossié, la coordinadora de relaciones comunitarias de la Colección y uno de sus miembros fundadores. Foto: Daniel Correa, courtesía de Dialogues in Cuban Art.

La exposición de Mariel será un evento importante que sin duda incluirá la colaboración con otros departamentos y centros en la UM y más allá. También se planea una serie de conferencias y paneles para este programa de un año de duración, en un esfuerzo por contextualizar a Mariel dentro de los paisajes más amplios de género, política, ideología, SIDA, multiculturalismo, relaciones raciales, Miami y cultura popular. También mira a Mariel en términos temporales, antes, durante y después del verdadero éxodo.

Esto encaja con otro de mis objetivos principales, que es ampliar la visibilidad de la CHC. Ya tenemos prestigio dentro de la comunidad académica, pero pretendo abrirnos a una audiencia mucho más amplia. Esta colección es más que solo Cuba; también se trata de Miami y del sur de la Florida.

Rosa Lowinger es una conservadora de arte en Los Angeles y Miami, enfocada en la escultura, arquitectura y arte públicos moderno y contemporáneo. Nacido en Cuba, ha escrito –junto a Ofelia Fox- el libro Tropicana Nights: The Life and Times of the Legendary Cuban Nightclub.