El Bobo de Abela, en una acuarela sin fecha por Eduardo Abela.
Cortesía de Pan American Art Projects.

“Maestro, cuando usted dijo

‘Con todos y para el bien de todos’,

¿a quien se refería?”

—El Bobo de Abela

La tradición de la sátira política cubana se remonta en el tiempo hasta principios del siglo XIX, momento crucial en la perfiladura de la identidad cubana. Entre las expresiones tempranas de esta tradición destacan la pintura costumbrista con exponentes de la talla de Víctor Patricio Landaluze y Uriarte, El teatro bufo cubano y las notorias series litográficas derivadas de la industria del tabaco donde descuellan las conocidas series “Vida y muerte de la mulata” y “Tipos y costumbres” publicadas por la fábrica de cigarros de Llaguno y Cía.

De la serie Vida y muerte de la mulata.
Cortesía de studyblue.com.

Varios son las publicaciones que se suceden y yuxtaponen durante la Colonia ocupando un lugar relevante La CharangaEl FígaroEl Mundo y La Discusión. Con el nacimiento de la República en 1902, la creación del semanario La Política Cómica (1905-1931) marcará un hito vital dentro de la historia de la sátira política cubana convirtiéndose en el “Órgano Oficial de Liborio” a partir de 1911. Dentro de los diferentes arquetipos de la sátira cubana, “Liborio” es figura esencial. Su imagen escuálida y encorvada, de patillas largas y pantalones grandes encarna la imagen del pueblo cubano, víctima de la injerencia americana y los gobernantes de turno.

Un dibujo sátirico con “Liborio”.
Cortesía de hojasdeprensa.blogspot.com.

La figura de “Liborio” encuentra relevo en “El Bobo” de Abela que sale a la luz en 1926. Si bien continúa representando el pueblo cubano, en contraste con su predecesor, “El Bobo” posee una línea mucho más moderna y una simbología sofisticada.

Al “el Bobo” le sucede “El Loquito” de René de la Nuez, cuyas líneas angulares y simplificadas continúa la tradición de los mensajes cifrados que permiten al autor eludir la censura de la dictadura Batistiana que le toca vivir. “El Loquito” se convierte en un habitual de Zig-Zag, cuyas sátiras políticas entran en abierta contradicción con la revolución instaurada en 1959, provocando su cierre definitivo el 31 de enero de 1960.

“Loquito” por René de la Nuez.
Cortesía de cubahora.com.

A esta publicación, le sucederá Palante, cuyo primer número sale a luz el 16 de octubre de 1961. Me detengo en esta publicación porque ilustra de modo fehaciente la estocada infligida a la sátira política cubana a partir de la fecha. El nombre del semanario deriva de la entonces consigna en boga: “Somos socialistas, pa’lante y pa’lante…” evidenciando el carácter de filiación y compromiso políticos para con el gobierno en el poder, lo cual destierra de antemano esa cualidad intrínseca que había caracterizado a la sátira política cubana hasta el momento, que había funcionado como arma esencial del sentir popular contra los abusos y atropellos del gobierno en el poder.

En este sentido, merece especial atención el hermético personaje de Salomón, creado por Santiago (Chago) Armada (1937-1995). Salomón deviene un ícono vital de los nuevos derroteros. Asilado, enrarecido en su propio mundo, Salomón es una entelequia en si mismo e ícono insoslayable de los tempranos años sesenta. Salomón se publicó en el semanario Revolución entre 1961 y 1963, fecha tras la cual el hermético personaje pasó a vivir en absoluto soliloquio.

“Salomón” por Santiago “Chago” Armada.
Cortesía de El Caimán Barbudo.

Sin lugar a dudas, Liborio, El Bobo y Salomón encarnan, como ningún otro personaje la esencia del momento histórico que les toca vivir. No es casual que trasciendan más allá de su época y transmigren del mundo de la caricatura para convertirse en motivo de visitación y homenaje sostenido de las artes plásticas cubanas, como tampoco es casual que las mejores expresiones de la sátira política cubana actual sobrevivan no en la prensa periódica sino en las artes visuales.

Sandra Ramos, La Lección de historia, 1996.
Cortesía de Pan American Art Projects.
José Ángel Toirac, “Homenaje a Galería I-MEIl: Liborio no ve, el Bobo no habla y Lázaro no oye… consejos”, 2011. Colaboración para el catálogo de la exposición personal de Lázaro Saavedra  “Altamente confidencial: Lázaro Saavedra en su isla”. Espacio Arte Actual FLACSO, Ecuador, 2011.
Cortesía del artista.
Janet Batet (La Habana, Cuba) es curadora independiente, crítica de arte y ensayista. Actualmente vive en Miami. Ex investigadora y curadora del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales y ex profesora del Instituto Superior de Arte, ambos en La Habana. Sus artículos sobre las prácticas artísticas se publican regularmente en Art Nexus, Pulse Art, Arte al Día, Art Experience: NYC, y El Nuevo Herald, entre otros.