Vista de la muestra La patria que vuela con Revolución, 2015, de Lidzie Alvisa en primer plano, y una vista parcial de la instalación Consumación de Elizabet Cerviño.
Cortesía de House of Egorn

El pasado mes, la curadora habanera Elvia Rosa Castro abrió dos exhibiciones con artistas establecidos y emergentes. Cuban Art News la atrapó para una amplia conversación vía email.

Recientemente usted realizó la curaduría de dos exposiciones de arte cubano que abrieron el pasadomes – una en La Habana, como parte de la serie en curso «Curadores Come Home!» de Sandra Ceballos, y la otra en Berlín. Cuéntanos sobre de ellas. ¿Cuál fue su perspectiva curatorial en cada una? ¿Y qué ha aprendido de ellas?

Efectivamente, curé una muestra de artistas mujeres cubanas en la galeria House of Egorn, en Berlín, bajo el título La patria que vuela y tiene como eje o foco la pérdida de la noción de patria atada a un criterio ideológico.

En la teoría contemporánea, diversos pensadores han meditado sobre los efectos de la globalización, y los nuevos conceptos de la cultura contemporánea en relación al concepto de patria. Como título de una conferencia, Homi Bhabha pregunta “Cuál es la patria en la globalización?” y cita un hermoso fragmento de la novela Home (Hogar), de Toni Morrison. Zygmunt Bauman comenta: «En todos los sitios me siento en casa, incluso aunque- o quizás precisamente porque no hay nada que yo pueda designar como hogar”.

El “sentimiento hogareño” parece ser el imperativo y sensibilidad dominante en nuestro tiempo. Es reinventado de una manera complaciente y fluída para mostrar como coexistir con el espacio del “Otro”. Aquí, el “Otro” sigue estando entre comillas, como si existiera en la escritura de Toni Morrison un misterio en la relación entre Hogar y El Otro.

Una obra de Sandra Ramos en la muestra La patria que vuela
Cortesía de House of Egorn

La erosión de “la patria” en un sentido tradicional no es un fenómeno propio de una nación o país. Es un fenómeno global. En Cuba, llegó tardíamente. Con escaso o ningún acceso a redes sociales, Cuba fue excluída de las alas de la globalización. Está aislada por su condición- “la maldita circunstancia del agua por todas partes”. Y sobre todo, el énfasis político colocado sobre el concepto hegemónico de patria ha sido equiparado al destino de un socialismo tropical. El cuestionamiento de estos conceptos no sólo llegaron más tardíamente que en otros lugares, como si el tiempo aquí se moviera más lento, sino también se convirtió en una controversia más política que cultural.

La expo en Berlín exigió mucha paciencia de mi parte y también me enseñó a seguir en el aprendizaje de la negociación aunque debo subrayar que a dueña de la galería es muy receptiva y seria en su trabajo.

La hora del cuero
Cortesía del Espacio Aglutinador

La hora del cuero que es el título de la muestra en Aglutinador, tiene como centro la reflexión del discurso artístico sobre él mismo. Es decir, se trata del discurso auto consciente del arte. Las obras que se vieron allí discursan sobre el mundo del arte, sobre otras obras y sobre artistas, actitudes e instituciones. Cuero, en el argot cubano reírse de algo, significa crítica, una crítica basada, básicamente, en el choteo ilustrado. Ahí pude ver cómo Sandra trabaja y se sacrifica, en su vida muy personal, para que la muestra tenga buen look y llegue a buen fin. Sandra, en Aglutinador, es una lección.

Trabaja con artistas jóvenes y emergentes. ¿Qué tendencias ve en susprácticasartísticas, y porqué cree que eso está sucediendo?

Hay varias tendencias: una enfocada en la investigación histórica, otra antropológica, otra más interesada en el diseño, otra más lírica. Hay mucha bobería, coqueteo y arte irresponsable. No pasará pero sería ideal un cambio radical de todo cuanto vemos aquí.

Los artistas cubanos parecen tener una crecientegama de oportunidades pararesidencias, exposiciones y otras actividades en el extranjero. ¿Qué pasa con los curadores?

Creo que desde los ochenta los artistas cubanos tenían acceso a becas y residencias. Si echas una ojeada a los anexos de la tesis de maestría de Sandra Sosa, podrás ver los viajes de los artistas con motivos de becas, residencias y exposiciones. A comienzos de este siglo varios artistas ganaron la Guggenheim y así sucesivamente. Ahora se suman los Farber Awards. El caso de los curadores es diferente porque normalmente las convocatorias tienen límite de edad, es decir, hasta los 35 años. Todo eso convive con fundaciones, universidades, festivales y se suman las galerías comerciales, las cuales se han ido interesando en trabajar con curadores. En mi caso he trabajado en todas estas variantes y todas tienen algo que enseñar y dejan una rica experiencia.

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Cortesía de Galería Nina Menocal

Usted realizó la curaduría de varias exposiciones en la Bienal, entre ellas una que fue presentada por la concesionaria de arte Nina Menocal, que tiene su sede en Ciudad de México. ¿Prevé más colaboraciones de este tipo, entre curadores cubanos en La Habana y los concesionarios o galerías con sede en otros lugares?

Claro que sí!!! Vendrán más colaboraciones entre galerías radicadas en otros países y curadores radicados en Cuba.

¿Cree que la reciente Bienal ha tenido un impacto en el arte cubano, tanto en la práctica artística como en el mercado?

No, esta Bienal no supone un hito en ningún sentido. Ni desde el punto de vista artístico ni desde el punto de vista comercial. Hablando en términos comerciales la del 2000 sí resultó alarmante, pues muchos artistas se quedaron sin obras en sus talleres. Todo fue vendido. Desde el punto de vista artístico, para la Bienal de La Habana pasó su cuarto de hora en términos liberadores y emancipatorios. Todo tiene su chance histórico y la Bienal de La Habana pero ahora es sólo un pretexto.

En su reciente entrevista en Cuban Art News, Elizabeth Cerejido habló de lo que ella llama «el binario Habana-Miami». ¿Cómo ve la relación entre los dos?

La relación entre ambas ciudades se va haciendo menos binaria. Hay un flujo recíproco que hasta hace 5 años era impensable. Muchos van de aquí a exponer allá y viceversa. Se trata de una relación muy interesante.

Cuál serán los próximos acontecimientos en términos de exposiciones, libros, etc.?

Los colores del ánimo
Cortesía de El Nuevo Herald

Mi último libro, Los colores del ánimo, se presentará en Miami a comienzos de diciembre en Aluna Art Foundation, un espacio de los más serios de la ciudad y con un trabajo muy inteligente, coherente, serio y orgánico. También estoy editando dos libros, uno que pertenece a una colección privada y el de la segunda Edición de Detrás del Muro.

¿Cuáles la exposición de sus «sueños»? Si pudiera comisariar una exposición sin ningún tipo de limitación de dinero, o disponibilidad de obra o lugar,¿cuál sería el tema de esta?¿Qué artistas estarían en ella?

No pienso en términos tan “grandes” ni ideales. Prefiero ser más humilde en ese sentido. Si pudiera haría una expo con Teresita Fernández y Elizabet Cerviño en el Bosque de Chapultepec de México DF. Y otro proyecto que tengo titulado Una piedra en el zapato, que incluye a Reynier Leyva Novo, Ernesto Leal, Luis Gómez y Antonio Margolles por La Habana y a Rafael Domenech, José Hidalgo, Juan Sí González y Ernesto Oroza por Estados Unidos.

Vista de la muestra La patria que vuela con fotografía de Cirenaica Morera al fondo a la izquierda, y obras de Elizabet Cerviño.
Cortesía de House of Egorn

Si pudiera cambiar alguna cosa en la escena del arte en La Habana, ¿quésería?

La escena del arte cambiará en la medida en que cambien las relaciones estructurales y bipolares de la sociedad cubana. Es imposible hacer más magia.

¿Dónde ve usted el arte contemporáneo cubano en cinco años? ¿Qué cree que será diferente, y de qué manera?

Si las cosas continúan como las veo, habrá mucho arte vacío, asentado en la nostalgia y el diseño vacuo. Pero también habrá mayor presencia de fundaciones y galerías extranjeras, lo cual, espero, traerá aire fresco al contexto que espero, validen propuestas más intelectuales e investigativas.

Susan Delson es editora en Nueva York de Cuban Art News desde el año 2009. Ex miembro del Departamento de Educación del Metropolitan Museum of Art, ha sido editora para instituciones como Museum of Modern Art, Asia Society, El Museo del Barrio. Entre sus obras, ha escrito el estudio y biografía cinematográfica de "Dudley Murphy, Hollywood Wild Card" y editó "Ai Weiwei: Circle of Animals". Ha sido editora de revistas como Forbes, Louise Blouin Media, y otras.