Vista general, Fernando Rodríguez, Reflexiones visuales, 2009
Foto Manuel Larrañé, cortesía Caridad Blanco

En la pasada temporada, uno de los momentos culminantes del 6to Salón de Arte contemporáneo fue la exhibición Las otras narraciones. Una década de animación Independiente, de la curadora Caridad Blanco. En conversación con Abelardo Mena, la curadora explica los contextos de la muestra, y el renacimiento de la animación cubana como medio expresivo.

¿Cómo surge la idea para esta exposición?

La idea de Las otras narraciones se relaciona con diferentes etapas de una investigación personal, a propósito de los medios en el arte. Mi primer encuentro curatorial con la animación se produjo con la exposición Ciertas Historias de Humor en 1991. Exhibida en 1992 como The Unknown Face of Cuban Art, en el Northern Centre of Contemporary Art (NCCA), en Gran Bretaña, en ella se reivindicaba la historieta como lenguaje -uno de los géneros de las artes visuales más subestimados en el país, a partir de un concepto renovador que abarcaba diferentes momentos de la narrativa dibujada en Cuba.

Desde las tiras de Sabino y  Salomón, realizadas en los años sesenta por Rafael Fornés y Santiago Armada (Chago) para el períodico Rotograbado de Revolución, hasta obras de Lázaro Saavedra, Ciro Quintana, Sandra Ceballos y Reynerio Tamayo, exponentes del llamado Nuevo Arte Cubano. Un segmento de aquella muestra incluyó animados, territorio de creación que mantenía y mantiene, nexos con esa modalidad gráfica.

Algunos de los autores representados eran dibujantes de comics. Quise entonces destacar lo realizado por Jesús González de Armas, Tulio Raggi, Hernán Enríquez y otros artistas, que trabajaron en el Departamento de Dibujos Animados del ICAIC, que a inicios de los sesenta se orientó hacia el público adulto, la presencia del humor y lo experimental de la imagen.

Dentro de La producción audiovisual de la última década, noté cómo la animación había ganado espacio en la videocreación. Esto fue evidente desde el año 2007, con la muestra Espacios Multiplicados, realizada en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV). Obras como: Ludoterapia del poderoso de Lázaro Saavedra, Traducción de Luis Gómez, o la suerte de casa virtual armada por Fernando Rodríguez e Intercambio de Antonio Gómez Margolles, eran diferentes entre sí, fueron hechas desde el discurso de cada uno de los autores, pero tenían un elemento en común: la animación.

El 5to Salón de Arte Cubano Contemporáneo, 2008, dedicó un segmento del mismo a ese territorio de la imagen. En la idea que concebí entonces – y que no llevé a término- estaba una parte considerable de Las otras narraciones. Luego, en dos curadurías que realicé para el MAPRI (Museo de Arte de Pinar del Río) en noviembre del 2012, la animación tuvo un rol protagónico.

Al término de aquella experiencia, el proyecto Las otras narraciones quedó definitivamente perfilado, con una interpretación de la cultura visual del presente donde conviven sin jerarquías entre artes visuales, televisión y cine. Esa lectura del audiovisual, de la imagen animada, de la información que moviliza, su efecto en la comunicación con el público, los circuitos por donde transita y las formas de consumo, la  colocaron  en el 6to Salón de Arte Cubano Contemporáneo, evento concebido en torno a la comunicación, la información y los canales de circulación en el contexto cubano.

Still de video, Yamil Garrote, Reforma Agraria, 2012
Cortesía de Caridad Blanco

¿Cómo asume usted el concepto de animación?

La animación es definida como el proceso utilizado para crear sensación de movimiento en dibujos, imágenes u objetos inanimados. Si seguimos el curso de la palabra que proviene del latín,  es dar “alma” a lo inmóvil. Construir movimientos que no existen en la realidad. Hoy es posible definir como animación, cualquier procedimiento capaz de crear esa ilusión, incluso, resultados obtenidos a partir de la edición,  acciones que aceleren o ralenticen el movimiento, efectos digitales (geométricos, abstractos o gráficos), por solo citar algunos ejemplos.

Las técnicas de animación son múltiples. Entre las más conocidas están: dibujo a dibujo o dibujos animados; el stop motion y la animación de marionetas, objetos, papel recortado y materiales moldeables, así como la pintura progresiva, los desempeños con arena y la pixilación.

Está también la rotoscopía, que arrastra ciertos prejuicios. Por otra parte está la animación digital 2D y 3D, formatos que admiten animación: archivos GIF, SWF (o Flash), y también, las visualizaciones de datos y las manifestaciones visuales –logradas a partir de una integración multidisciplinar- asociadas a diferentes eventos vinculados o no con expresiones musicales.

En la actualidad todos los procesos de la animación pasan por la computadora, aplicando en ello diversos softwares.

Still de video, Lázaro Saavedra, Nunca digas que el dolor te mata, 2014
Cortesía de Art on Cuba

¿Cuáles fueron las técnicas más utilizadas por los artistas en la exposición?

Entre las técnicas más utilizadas estuvieron los dibujos animados, el stop motion, la animación 2D y 3D. Mas no era interés de la muestra destacar ese particular y tampoco los programas utilizados. Lo relevante son las ideas que los artistas han animado, la crónica acerca de su tiempo que las obras suscriben, la reflexión acerca de problemáticas sociales, políticas, existenciales; la posibilidad de enunciar conceptos, narrar otras historias saltando los hábitos de los medios masivos y la industria, movilizar públicos a favor de la cultura.

Las obras de los 103 autores que participaron en Las otras narraciones -y aún otros- son parte de un segmento significativo del audiovisual cubano contemporáneo sin el cual ya no es posible contar la historia de la animación en Cuba. En Las otras narraciones, la animación fue presentada como medio expresivo. Un medio que resulta de la confluencia de otros: el dibujo, la pintura, la fotografía, el modelado, el collage, el diseño –por citar algunos de ellos-, unidos a distintas técnicas multimediales o digitales.

La exposición fue así un registró de lo realizado en la isla. Un registro de imágenes: artísticas, televisivas, fílmicas, publicitarias, virtuales, que son parte de la cultura visual del presente. Una manera de ver la animación como vehículo de ideas, con posibilidad de suscribir otro tipo de narraciones y ser parte de estados sensoriales. Una proposición heterodoxa a partir de las múltiples expresiones que hoy la hacen posible: videoarte, spots, mensajes de bien público, dibujos animados, documentales, videoclips, videoinstalaciones, arte en la red, obras interactivas, videojuegos, filmes de ficción, y también, efectos visuales, mapping y performance audiovisual. Prácticas artísticas que se han encargado de redefinir la extensión y el significado de la animación en el presente.

Las otras narraciones: Vista de sala de spots, mensajes de bien público y videoclips.
Foto Manuel Larrañé, cortesía Caridad Blanco

¿Cómo entran en este concepto prácticas como el VJing y el Mapping etc…

Hay una relación importante entre música electrónica, búsquedas expresivas y experimentación. Esa conexión ha generado efectos de visualidad que reconozco como animaciones, a partir del uso de los nuevos media o medios emergentes y, en particular, gracias a sus herramientas. Es decir, programas digitales que tienen un desempeño decisivo en el resultado de las proyecciones y las manifestaciones visuales que los conciertos dibujan. Me estoy refiriendo a ese tránsito que busca ciertas sonoridades, creando efectos particulares en los espacios a la hora de comunicarse con el público.

En esa totalidad interactiva de sonidos, sensaciones e imágenes, se generan animaciones de formas diversas. Algo un tanto semejante ocurre también con otro tipo de “espectáculos” y su  visualidad. Es el caso del mapping, que algunos explican como proyecciones sobre soportes cotidianos: edificios, paredes; un pasillo, un árbol, una persona. La intervención que para Las otras narraciones, realizó IMG. (Mauricio Abad y Marcel Márquez) sobre la fachada del Museo de Arte Colonial, incorporó recursos tomados al stop motion y el modelado con plastilina, para reconfigurar con ellos la identidad del edificio y activar la conexión de su historia con el presente.

Iliam Suárez y Alexis de la O (Dúo I.A): I.A. vs I.A. Concierto-performance audiovisual, 2014, Plaza Vieja, La Habana, Cuba
Cortesía de I.A.

El concierto I.A. vs I.A. en la Plaza Vieja, del dúo de música electrónica Ilian Suárez y Alexis de la O, fue una de las obras de la exposición que como performance audiovisual corroboró esa ruta de convergencia interdisciplinar entre visualidad y música.

Iliam Suárez y Alexis de la O (Dúo I.A): Mapping en I.A. vs I.A. Concierto-performance audiovisual, 2014, Plaza Vieja, La Habana, Cuba
Cortesía de I.A.

Las otras narraciones: Una década de animación independiente fue curada por Caridad Blanco de la Cruz, y presentada en el centro Wifredo Lam de arte contemporáneo de Septiembre 13–Octubre 18, 2014; como evento del 6to Salón de Arte contemporáneo, organizado por CDAV.

Próximo: Curar la muestra, encontrar al público, comprender la animación en Cuba y el mundo.

Abelardo G Mena Chicuri (La Habana 1962). Ex curador de arte contemporáneo del Museo Nacional de Bellas Artes, es consultor de la Colección Farber, Miami. Recientemente, ha creado en La Habana RM Estudio, una empresa de servicios de consultoría de arte para coleccionistas privados y corporativos.