Howard Farber (al centro), editor principal del sitio Cuban Art News, y su esposa Patricia en el estudio de Roberto Fabelo
Cortesía de Roberto Fabelo

Al fin de enero, Howard Farber, editor principal del sitio Cuban Art News, y su esposa Patricia realizaron un breve viaje a La Habana. Estas son las impresiones de la ciudad, seis semanas después del anuncio del 17 de diciembre.

¿Qué le trajo a La Habana en este viaje? Hubiera programado esta visita antes del anuncio del 17 de diciembre cuando se informó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas?

Hace rato tengo este viaje programado. Estuve en La Habana en octubre (para hacer una presentación dentro del 6to de Salón de Arte Contemporáneo del CDAV), con una agenda muy apretada. A numerosos artistas no tuve la oportunidad de ver entonces, estuve cinco días allí en esa ocasión, pero no tuve la oportunidad de ver a todos los que quería. El tiempo pasa tan rápido en La Habana, cuando usted visita el estudio de un artista, la idea no es realizar una visita rápida sino hablar, ver lo que están haciendo,  saborear la experiencia.

¿Sintió que las cosas han cambiado en La Habana desde su última visita?

Absolutamente. Hay mucha energía positiva. La sientes apenas el avión aterriza, es una energía revivida. Por primera vez, vi un montón de gente joven de todo el mundo en La Habana –estadounidenses, pero también franceses, alemanes, italianos y japoneses. Es como si el lugar hubiera sido inyectado con energía y las cosas se están moviendo. Algunos lugares de la Habana Vieja estaban muy concurridos, muchos más turistas y más variedad.

Pero también, la gente en la calle, los cubanos residentes, parecían más felices.

¿Qué puede decirnos de la escena del arte en La Habana?

No tuve tiempo de ver a todo el mundo, pero pude visitar algunos de los artistas más importantes, y no fueron visitas “de médico”: fueron sustanciales y de larga duración. Me parece que los grandes artistas están trabajando más que antes. Parecían muy felices. Y también muchos de los artistas emergentes que conocí planean un futuro diferente y mejor.

Para los artistas, el reconocimiento es todo. Eso es lo que siempre he dicho: el arte contemporáneo cubano necesita reconocimiento internacional. Y cuando se lee, en forma impresa o digital, algo acerca de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, incluso historias contradictorias añaden reconocimiento.

En general, creo que los artistas han conseguido una inyección de adrenalina muy conveniente y oportuna.  Fue refrescante ver sus actitudes en este viaje. Los artistas ven un sinfín de posibilidades, y estoy de acuerdo con ellos. Creo que los mejores llegarán a ser estrellas internacionales.

El New York Times citó al artista Roberto Diago al expresar su preocupación por la afluencia de nuevos coleccionistas que provoquen que la calidad del arte disminuya.

Ese es el miedo de todos los coleccionistas, cuando un mercado comienza a ser popular. Fui testigo de eso con el arte contemporáneo chino hace 15 años. Más reconocimiento trae consigo una situación de oferta y demanda. Pero por lo que vi, eso no ha sucedido. Todavía están haciendo un gran trabajo. He hecho hincapié en esto durante mis visitas a los artistas: “no dejen que el arte sufra. Continúen siendo creativos. Mantengan la calidad”.

¿Ha visto un aumento de los precios de las obras en este viaje?

He observado un ligero aumento de los precios, muy leves, que para mí es normal.

Suponemos que hizo algunas compras de obras de arte en este viaje. ¿Es consciente de los cambios en los procedimientos de envío?

Siempre hago compras en mi visita a La Habana, y las verá pronto en el sitio web de la Colección Farber. Han existido problemas de logística para llevar las obras de arte fuera del país, pero eso va a cambiar. Las personas olvidan que sólo han transcurrido seis semanas desde que  Obama habló sobre el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos. Estamos hablando de 50 años de complicaciones legales.

Entendemos que mientras estuvo allí, se reunió con Jorge Fernández, director de la próxima Bienal. ¿Qué nos puede decir acerca de la Bienal? ¿Qué  espera que suceda?

Por lo que entiendo, esta será probablemente la mejor Bienal de todos los tiempos. Hay un enfoque nuevo y fresco. No va a estar centrada en un solo lugar, estará descentralizada, por toda La Habana. Esta Bienal será histórica, con una enorme cantidad de gente que viene, especialmente coleccionistas críticos, curadores, y gente del museo estadounidenses. Me gusta la idea de utilizar toda la ciudad. Es un movimiento muy inteligente, y creo que los que asistan se llevarán una grata sorpresa.

¿Algo más que quiera decirnos?

Mientras estuvimos allí, Patty tuvo una interesante entrevista con Viengsay Valdés, la primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba. Es encantadora. Búsquela aquí en Cuban Art News en las próximas semanas.