La Sala de Arte Martha Machado de Kcho Estudio Romerillo. Laboratorio para el Arte
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

Alexis Leiva Machado (Kcho), conocido pintor y escultor cubano, recién inauguró su estudio en La Habana. Evidentemente él no pensaba en el oasis de soledad que muchos buscan para elucubrar ideas; su Kcho Estudio Romerillo. Laboratorio para el Arte es un espacio colectivo, donde entran y salen a lo largo del día niños, jóvenes y adultos. El complejo inició sus funciones oficialmente el 8 de enero de 2014, cuando se cumplían 55 años de un acontecimiento histórico: la entrada de Fidel Castro a la capital. A la inauguración asistió el líder histórico de la Revolución.

Más que una sala privada, lo que Leiva Machado concibió fue un núcleo cultural sin fines de lucro, que agrupa fundamentalmente—además de un área de trabajo para el artista— una biblioteca, un teatro, dos galerías, y un taller experimental de la gráfica, locales gratuitos que han sido puestos a disposición de la comunidad (Romerillo, Playa, La Habana), y de todos los interesados. El terreno que hoy ocupan las nuevas edificaciones sirvió hace mucho tiempo para la reparación de ómnibus escolares; permaneció abandonado durante unos 20 años, y estaba prácticamente en ruinas, según explica a Cuban Art News Ailín García Brunet, responsable de archivos, proyectos y relaciones públicas de Kcho Estudio…

El pintor y escultor, nacido en la Isla de la Juventud en 1970, usualmente ideaba sus obras en las casas donde vivía. Para materializar sus instalaciones, el artista primeramente dibujaba y luego realizaba las piezas a escala. García Brunet precisa “él “preparaba maquetas y luego, cuando llegaba al sitio en el que iba a exponer, veía por primera vez las obras terminadas. Era un proceso difícil; necesitaba un espacio amplio para crear”.

Kcho trabajando en la obra Estoy dentro de ti
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

Kcho en Romerillo.

Para Kcho, la relación con la localidad de Romerillo no fue casual. Ese “hueco ubicado en el centro de La Habana” al artista le resulta muy familiar “porque está justo frente a la ENA —según él mismo afirma—. Cuando yo salí de mi casa era un adolescente; era un becado que venía de otro territorio, y Romerillo fue lo más cercano a mi barrio, donde tuve novia y amigos, me fajé y ´maté´ el hambre”. Sin dudas, desde su obra Kcho ha expresado nostalgias y el interés por su historia como ser individual y social. Así, en esculturas como Herencia (1989), construyó una bandera cubana a partir de las sábanas azules que su mamá le hiciera de un vestido para la escuela de arte, y que completó con madera, ramas, alambre, cordel y tierra.

Cuando Leiva Machado regresó al Romerillo en julio de 2012 para construir su estudio, observó el deterioro de las calles y áreas públicas. De manera que, antes de construir el estudio, desarrolló un Proyecto de Reanimación Social. Convirtió basureros, y solares estériles llenos de malezas y desperdicios, en seis parques para los pobladores del lugar.

La labor de Kcho como promotor cultural puede ser tan inclusiva como su obra La Regata(1993-1994), y tan extensiva como su David, instalación de 16 metros de largo concebida en 2009. Su intención es desarrollar proyectos con un marcado perfil social, educativo y cultural. “Son acciones destinadas a transformar —subraya el pintor y escultor—. El arte es el mejor de los medicamentos para solucionar problemas”.

El propósito de Kcho Estudio… es también la experimentación, la difusión del arte universal, y la defensa de los valores del patrimonio cubano. A tono con el efecto boomerang del creador que recorre el mundo, pero regresa a sus orígenes una y otra vez.

La Blblioteca Juan Almeida Bosque de Kcho Estudio Romerillo. Laboratorio para el Arte
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

De lo local a lo global

El centro cuenta con varios espacios: la Biblioteca Juan Almeida Bosque, el Teatro Tocororo, “La Nave”, Espacio para el Arte Contemporáneo y la Sala de Arte que lleva el nombre de la madre de Kcho, Martha Machado, quien fuera una importante artista popular y promotora cultural en Isla de Pinos, su tierra natal.

“Contaremos -resalta Ailín García Brunet- con talleres de soldadura, fundición, carpintería y cerámica. En la parte logística funciona una zona de operarios, los cuales apoyan todo lo que se construye dentro del centro. Kcho tiene una nave donde él desarrolla su obra; y anexa tenemos un aula en la que se impartirán clases, tanto de pintura de creación de títeres, etc. Los cursos que organizamos serán anunciados en un cartel, en la puerta principal.

“La Biblioteca Juan Almeida Bosque está disponible de nueve de la mañana a nueve de la noche, de lunes a domingo. Muchos de los libros los recibimos gracias a donaciones, y otros pertenecen a la colección que Kcho ha preservado durante muchos años. Los textos reflejan asuntos diversos, pero fundamentalmente sobresalen los temas de artes plásticas. En el local igualmente hay una sala de navegación, con acceso a Internet, y otra de proyecciones. Tenemos las doscientas mejores películas de la Historia del Cine; el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) nos donó esa selección. También hay video-cursos y obras de video arte. Por otra parte, el Teatro Tocororo ha sido reservado para conciertos, proyecciones de películas y funciones de teatro.

La sala de navegación en la Biblioteca Juan Almeida Bosque
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

“La Nave, el espacio para el arte contemporáneo, precisamente está abierto a los jóvenes, y a quienes actualmente propongan lo más novedoso a nivel mundial. Primeramente situamos en la sala el trabajo reciente de Kcho, la muestra El pensador, que incluye una obra homónima y gigante (creada con botes de poliespuma), y otras once piezas”.

En “La Nave, Espacio para el Arte Contemporáneo, sobresale la obra El pensador, 2012-2013
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

“Asimismo, la Sala de Arte Martha Machado acogerá obras de grandes maestros reconocidos internacionalmente. Queremos enseñar piezas de Andy Warhol, Spencer Tunick… y de otros artistas que conforman la colección de Kcho Estudio. Las exposiciones tienen un perfil didáctico; usamos las paredes para aportar notas sobre la vida y la labor de los creadores, de manera que el público, si no logra acceder al catálogo, igual puede leer la información en los muros”.

Vista de la exposición Lam, eres imprescindible en La Sala de Arte Martha Machado
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

La muestra Lam, eres imprescindible inauguró esta última galería. En ella fueron presentadas dos carpetas de grabados de Wifredo Lam (Cuba, 1902-París, 1982): una es El último viaje del Buque Fantasma (12 litografías) (1976), inspirada en el cuento homónimo del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez; y la otra es Para el Álbum La Feu Vert (6 litografías) (1974). Igualmente se exhibieron otras tres obras del artista nacido en Sagua La Grande, entre ellas un plato grande de cerámica (90 centímetros de diámetro), creado por Lam frente a las cámaras del cineasta cubano Humberto Solás, en Albisola Mare, en 1977. Ese documental concebido por Solás también forma parte de la exposición.

Plato de cerámica creado por Wifredo Lam en 1977, expuesta por primera vez en la Sala de Arte Martha Machado
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

“El plato de cerámica —confirma Ailín García— es la joya de la muestra, es la primera vez que se exhibe en el mundo. Kcho convenció a Claudio Ferrioli, coleccionista de la pieza, para que lo presentara en Cuba. Pretendemos, en la medida de lo posible y con la protección necesaria, hacerlo recorrer por varias provincias del país”.

En ambas salas, Alexis Leiva Machado está pendiente de la curaduría. Las exposiciones serán emplazadas cada cuatro meses. Además de las galerías, el centro posee un jardín de esculturas, en el que los artistas también pueden ubicar sus obras.

Jardín de esculturas en el que están emplazadas obras de Kcho
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

Romerillo, la cultura y el grabado

Kcho Estudio… emerge como proyecto independiente. Ailín García Brunet precisa que todos los recursos que se gastan y generan provienen de la obra del propio Kcho. El acceso a las diferentes locaciones y servicios no requiere pago. El espacio abre una brecha para las acciones personales sin ánimo lucrativo en Cuba, donde en los últimos tiempos han emergido propuestas con un marcado interés en cambiar los “modelos” de participación, a partir del diálogo que puede tener la sociedad con el arte. Ya existen experiencias como Laboratorio Artístico San Agustín (LASA), y la Fábrica de Arte Cubano (FAC), esta última impulsada por el músico X Alfonso.

La iniciativa de Kcho “tiene sentido en Romerillo —puntualiza García Brunet— es un barrio en una zona céntrica pero también es una comunidad marginal. Aunque cercana al Instituto Superior de Arte (ISA), las personas de la comunidad no entran a esa institución; son personas de bajos recursos que no pagan para ir al Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA). “Después de una transformación física que sufrió Romerillo con los nuevos parques realizados como parte del Proyecto de Reanimación Social, Kcho Estudio… surge para cubrir una transformación espiritual”.

Taller Experimental de Gráfica Romerillo
Foto: Cortesía de Kcho Estudio

El Taller Experimental de Gráfica forma parte de este Laboratorio para el Arte, y es el octavo que Kcho funda en el país. Posee una prensa litográfica, un tórculo. “La idea —destaca Ailín— es que los grabadores vengan a trasmitir conocimientos a niños y jóvenes de la comunidad y, si es posible, que los estudiantes del ISA, durante su período de práctica, también trabajen acá, e impartan clases. “

En ese sentido, Kcho señala que ha pensado en los talleres de grabado como una manera de potenciar los deseos de cooperar. “Un grabado es una obra de arte multiplicada —expresa—; tiene esa bondad, te puedes quedar con una pieza para ti, pero puedes llevar otra al aula de tu hijo, o dejarla en la sala de un hospital; eso ayuda mucho a educar a la gente. Es bueno enseñar a un artista, desde que empieza, a compartir una obra”.

Karina Durant (Guantánamo, 1985). Periodista, graduada de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2008). Sus trabajos han sido publicados en periódicos nacionales de Cuba y en la televisión de la agencia latinoamericana Prensa Latina.