El mes pasado, urbanistas de Australia, Noruega, Italia, Canadá, Francia, Serbia, y los EE.UU. se unieron a sus anfitriones cubanos para celebrar la sexta edición anual de Diseño Urbano Habana Charrete 2012 , que tuvo lugar en la ciudad del 19 al 25 de febrero del 2012.

El equipo de la Charrete en plaza pequeña de Iglesia San Nicolas.
Cortesía de John H. Pilling

Para muchos habaneros, Centro Habana es el corazón y el alma de la metrópoli. El área de estudio de la Charrette, que es el barrio de Los Sitios y su entorno inmediato, es una de las partes más antiguas e interesantes de Centro Habana. Sede de algunos de los lugares más significativos de la ciudad, -Parque de la Fraternidad, con el Palacio Aldama y el Capitolio, el edificio ITT en el Barrio Chino, las estación Central del ferrocarril y la de Cristina, la central eléctrica de Tallapiedra, y el mercado Cuatro Caminos, también tiene una amplia gama de entornos urbanos, tanto comerciales como residenciales.

El sitio web de uno de los patrocinadores de la Charrette, la Red Internacional para la Arquitectura, Construcción y Urbanismo Tradicional (INTBAU), presenta algunos antecedentes sobre el barrio de Centro Habana:

«Centro Habana, fue el primer barrio residencial de La Habana y sus orígenes se remontan a principios de 1700. Una pequeña iglesia dedicada a la Virgen de Guadalupe en 1716 lo definió como el primer barrio (en las calles Monte y Águila), mientras que el traslado de la Real Arsenal en 1734 hacia el sur cerca de Atarés y el acondicionamiento de la Alameda de Extramuros… también contribuyeron a la expansión de la ciudad. »

«Centro Habana es el distrito más diverso de La Habana, el más densamente poblado y el más depauperado. Debido a la falta de espacio abierto y a la alta densidad poblacional, se considera que los casi 154.000 habitantes de esta localidad viven en condiciones ambientales extremas, con temperaturas de 1,5 grados centígrados por encima de la media de la ciudad. La escasez de áreas verdes también contribuye al aumento de calor. «

El barrio de Los Sitios demostró ser un excelente lugar para que los participantes de la Charrette pusieran a prueba sus ideas sobre el urbanismo y la sostenibilidad, las cuales resultaron ser muy valiosas gracias a la diversidad de habilidades de los integrantes del grupo. Nils Larsson, director ejecutivo de la International Initiative for a Sustainable Built Environment (Iniciativa Internacional para un Entorno Construido Sostenible), informó a los participantes sobre los beneficios del proceso de diseño integrado. Oscar Jaime Rodríguez, de la Oficina del Historiador de La Habana Vieja, aportó equipos con información valiosa y promovió los beneficios del reciclaje urbano.

La profesora italiana Graziana Santamaría mostró al recién graduado arquitecto estadounidense Chad Jones y otros las teorías para la optimización de las energías terrestres. El abogado y promotor Vance Gragg y el australiano Vincenzo Zaccardi unieron sus fuerzas para destacar los desafíos prácticos de la aplicación de las teorías del urbanismo, mientras que Stephen Waite, experto en el uso sostenible de la construcción, sumó esto a su colección de materiales tradicionales de todo el mundo. Profesor Janine Debanné trajo a sus alumnos de la Escuela Azrieli de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Carelton para realizar una gira con la charrete y observar su progreso. John Pilling y su colega docente, Luis Montalvo, presentó a sus alumnos de la Boston Architectural College en la recepción de apertura de la charrete

Los arquitectos cubanos Julio César Pérez, Joel Estévez, y Alexis de la Cruz, guiaron al grupo a través del área de estudio en la primera mañana de trabajo. Después de reuniones vespertinas dirigidas por Pilling y Pérez, los participantes se dividieron en tres equipos para estudiar y proponer ideas para diferentes partes del distrito. Cada equipo seleccionó una arteria clave y un lugar específico para el examen: Calzada Reina / Zanja y el Barrio Chino, Monte Calzada y el barrio del Arsenal, y Calzada Belascoín y Cuatro Caminos.

En primer lugar, los organizadores de la Charrette propusieron varios objetivos. En el transcurso de la semana, estos fueron los más importantes:

• Promover una visión integrada entre la condición natural y el entorno construido
• Evaluar los beneficios de la transformación del barrio de Centro Habana para el futuro de La Habana, en términos económicos y urbanos
• Cambiar la imagen actual de deterioro de la zona en un ambiente moderno y alegre.
• Estudiar los medios para crear más áreas verdes en esta zona urbana actualmente congestionada.
• Reforzar la identidad cultural de la zona dentro de la ciudad más grande

Audun Engh abrió la presentación final de la Charrette con una sesión informativa sobre cómo la metodología charrette apoya el urbanismo en Noruega. Luego, cada equipo presentó sus recomendaciones que fueran debatidos por la audiencia de invitados cubanos e internacionales.

El equipo de Reina / Zanja-Barrio Chino propuso la construcción de parques en aquellos sitios entre Reina y Zanja donde se han derrumbado edificios con el fin de crear una red de áreas verdes; así como identificar y proteger los valiosos edificios de esta localidad a la espera de presiones futuras. Ellos sugirieron la promoción de una mezcla de iniciativas que favorecerían el uso sostenible de las residencias más próximas a Belascoaín y los centros comerciales camino al Capitolio. También propuso una infraestructura para el barrio basada en el reciclaje.

El equipo Belascoaín-Cuatro Caminos vislumbró la transformación de los alrededores incluyendo la estación de Cristina, el Mercado de Cuatro Caminos, y la central eléctrica de Tallapiedra. Ya que está previsto que la estación de Cristina sustituya la estación Central como terminal ferroviaria principal en La Habana, el equipo propuso los medios para ampliar la estación, rehabilitar el mercado, y transformar las carreteras industriales en avenidas más transitables para los peatones. También hubo propuestas para reforzar la presencia de la Ensenada de Atarés del Puerto de La Habana, en el distrito.

El equipo de Monte-Arsenal propuso extender las zonas de áreas verdes del Prado que reconfiguró el Parque de la Fraternidad, cerró las calles Cárdenas y Cienfuegos al tráfico, y desarrolló un nuevo barrio en la zona del ferrocarril del distrito Arsenal. Para la sostenibilidad, propusieron un sistema de senderos para bicicletas y un medio para integrar paneles fotovoltaicos, un centro de reciclaje, y una planta de tratamiento solar de aguas residuales en la localidad urbana. Abordaron el tema del paisajismo en la relativamente estrecha Calzada de Monte con celosías y plantas aéreas.

Cada noche, los miembros del equipo disfrutaron juntos de cenas informales. El punto culminante de sus actividades sociales fue la recepción ofrecida por el Embajador de Noruega, John Petter Opdahl en su residencia. Allí, los participantes de la Charrette se unieron a los estudiantes y profesores del Instituto Superior de Artes para disfrutar del hermoso lugar y hablar de diseño. Los patrocinadores de la Charrette, las sucursales cubana y noruega de la Red Internacional para la Arquitectura, Construcción y Urbanismo Tradicional (INTBAU) y el Consejo de Urbanismo Europeo (CEU) reconocieron y agradecieron a la Real Embajada de Noruega en Cuba por ser su mecena. Este evento, que ha venido a convertirse en una tradición, concluyó con una cena de celebración en el restaurante La Roca, en el Vedado, donde la mayoría de los participantes asistieron.

Los planes ya están en marcha para la edición del próximo año de Diseño Urbano Habana Charrete.

John H. Pilling es miembro de la facultad del Boston Architectural College. Estudia Arquitectura y Diseño Urbano en México y el Caribe, y ha viajado regularmente a Cuba desde el año 2001. Además de su labor académica, ejerce la arquitectura en el Boston metropolitano