René Portocarrero, Catedral, 1942 Cortesía The Farber Collection

Con el título “Caminos de la Vanguardia Cubana”, el prestigioso museo Malba-Fundación Costantini de Buenos Aires, Argentina, expone 150 obras significativas del arte moderno iniciado en Cuba desde 1927. Casi setenta años después de su creación, las pinturas, dibujos y fotografías procedentes del Museo Nacional de Bellas Artes, la Fototeca de Cuba y colecciones privadas arriban a Buenos Aires, uno de los focos culturales más activos del arte latinoamericano de inicios del siglo XX.

Con curadoría de la Dra Llilian LLanes, fundadora en 1984 del Centro Wifredo Lam y la Bienal de La Habana, la muestra será inaugurada el 18 de Marzo y será expuesta hasta Mayo 3 del presente año. Compuesta por obras anteriormente exhibidas en “Cuba Vanguardias 1920-1940” (Instituto Valenciano de Arte Moderno, 2006- Palazzo Bricherasio de Turin) y en “Cuba Arte e Historia (Museo de Bellas Artes de Montreal 2008- Gronningen Museum, Holanda) y con nuevas incorporaciones, la muestra ha sido organizada en tres grupos temáticos: la mirada a la mujer, las visiones nacionalistas, y la relaciones entre el arte cubano y los conflictos sociopolíticos del momento. Es remarcable la cantidad y calidad de los dibujos incluídos, que evidencian el carácter experimental que este soporte tenía para la renovación expresiva.

La exposición, que cuenta con un catálogo bilingüe Español-Inglés, presenta por primera vez al público argentino obras de creadores cubanos integrados en el arte anti-académicas: Antonio Gattorno, Jorge Arche, Amelia Peláez, Wifredo Lam, Mario Carreño, René Portocarrero, Mariano Rodríguez, Víctor Manuel García, Fidelio Ponce de León, Arístides Fernández, Carlos Enríquez, Eduardo Abela y Marcelo Pogolotti. Desde el inicial Salón de Arte Nuevo, en 1927, hasta su legitimación institucional a fines de la década del 40, estos pintores introdujeron y promovieron una síntesis entre modernidad y nacionalismo que expresara las circunstancias sociales y tradiciones, a la vez que sentaron bases para una enseñanza no dogmática del arte.

En 1943, varios de estos artistas fueron seleccionados por Alfred Barr Jr, primer director del museo MoMa, Nueva York, cuyos diarios de viaje a Cuba son conservados en dicha institución, para la primera gran muestra de arte cubano en Estados Unidos: “Cuban Art Today”.